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2009/12/30

La socialización de niños proletarios

Este trabajo se basa en el convencimiento político que el carácter contradictorio de la socialización del niño proletario tan solo puede ser suprimido mediante una práctica educativa directa, organizada y anticapitalista – como parte y expresión de la lucha de clases proletaria.


(…) Esta concepción se pretende presentar a través de material histórico del proceso de socialización del niño proletario bajo condiciones sociales de luchas de clases abierta y – para el niño – contradicciones de clase vividas como experiencias directas.


Esta realidad histórica permite documentar tanto las consecuencias que tiene la posición de clase proletaria sobre cada niño de clase obrera– su discriminación y explotación -, como el significado que tiene la organización de la lucha proletaria para el despliegue de las capacidades y posibilidades de estos niños.


(…) En general se puede decir que la función de una educación proletaria organizada en el capitalismo solo puede consistir en aportar al niño un marco seguro y de orientación dentro del cual pueda luchar de forma colectiva contra las consecuencias individualizadoras y discriminadoras del entorno capitalista sobre su desarrollo físico y psíquico. La organización (…) es la que permite la formación de colectivos de niños estables.


Con esto quedan unidas políticamente las condiciones externas (que posibilitan las capacidades sociales colectivas y de lucha, provenientes de un despliegue de su posición de clase) con la existencia de la organización de la lucha de la clase obrera.


(…) Mediante el análisis histórico del proceso de desarrollo del niño proletario se pretende entrar en discusión con trabajos de investigación más recientes sobre socialización, con el fin de demostrar como apenas ha cambiado nada en las condiciones sociales contemporáneas respecto al carácter fundamental de clase en la educación y socialización. (…) Esta perspectiva histórica permite, principalmente, otras interpretaciones que no se pueden llevar a cabo desde los trabajos más recientes. Sobre todo cobran importancia aspectos políticos y de método: el análisis histórico muestra que la función social de la educación de clase y su expresión específica no se pueden explicar desde el comportamiento individual de los padres o desde la posición específica de la familia, sino que tan solo a través del análisis político-económico del significado que tienen formación y educación en el capitalismo.
Jan Carl Raspe

2009/04/10

Kommune 1, 2 y los Rebeldes del hachís

Die Kommune 1 oder K1 war die erste politisch motivierte wohngemeinschaft in Deutschland. Sie wurde am 1 de enero de 1967 in Berlin gegründet und löste sich im Noviembre 1968 endgültig auf. Die Kommune 1 entstand als Gegenreaktion auf den Zeitgeist der deutschen 60er-Jahre, in der sehr konservative Moralvorstellungen herrschten, insbesondere bzgl. der geschlechterrolle sowie der Sexualmoral. ...¡Dios! como impone este idioma. Podría afirmar rotundamente que se afirman grandes sucesos y simplemente se describe a unos deustch trastornaten, variante alemana del disperso mundo de las guerrillas culturales, que se divirtieron tanto como nuestros amigos los provos y los indiani.
1. La cocina creativa de la Kommune 1: El atentado del flan
Uwe Johnson: "Proclamaron la revolución de la vida cotidiana: la familia nuclear burguesa debía ser reemplazada por lo colectivo."
Un día el Ejército de Salvación se encontró en apuros cuando cantaban su serenata en la calle Kurfürstendamm de Berlín. ¿Qué coño pasa? ¿Por qué nos molestan? se preguntaron. La polizei confundiólos con miembros de la comuna. Con la táctica de jugar a "la liebre y el erizo" aprovechaban cualquier ocasión, sin recurrir a la violencia física, para provocar a las fuerzas del orden y ridiculizarlas. Los activistas de la K1 dominaron a la perfección la táctica del desvelamiento de estructuras autoritarias. Sus acciones provocaban reacciones indiscriminadas por parte de la policía, de la que tampoco se salvaban los ciudadanos-espectadores. Métodos y usanzas estos que coinciden con la de los yippies, que utilizaban la provocación mediante los happenings políticos agresivos.
No obstante las coincidencias van más allá de los métodos. Teufe V Langhans publicó Klau mich (róbame) idéntico título al del insigne yippie Abbie Hofman: Steal this book (roba este libro).
Numerosas acciones de la K1 poseían ciertas reminiscencias que aludían directamente a la espontaneidad dadaísta. "No se exagera afirmando que las formas de acción específicamente antiautoritarias adquirieron carácter masivo justo en el momento en que la Sozialistische Deutsche Studentenbund (SDS [Alianza de Estudiantes Socialistas Alernanes) se fusionó con una línea que históricamente se remontaba al dadaísmo berlinés".
La opinión pública, como siempre, no vio más allá de la norma y centró sus morbosos focos y sus mezquinos plumillas en el llamamiento a la "promiscuidad" de la comuna.
2. ¿Quiere ser usted un Provo? Fórmese con nosotros.
Como "Comité provisional para la preparación de la autoorganización estudiantil", la K1 reventó -provistos de chapas del Chairman Mao- una asamblea de 6.000 estudiantes del ASTA (parlamento estudiantil) de la Universidad Libre de Berlín. Distribuyeron una sensata octavilla "acerca de la idiotez de los especialistas", invitando a los asistentes a abandonar la universidad, a trabajar y a comprar con el sueldo una casa para convertirla en comuna. Lugar este donde practicar el amor libre y organizar cursos para la formación de un partido. El plan perfecto. El objetivo era formar auténticos provos alemanes que se desplegarían por toda la sociedad e iniciarían acciones perturbadoras.
Motivado por el deseo de un cambio radical el movimiento antiautoritario -la K1 era uno de sus productos- quería sacudir los cimientos petrificados de la sociedad alemana. Su potencial revolucionario brotó al considerar que lo individual y lo social eran igual de importantes a nivel político y que, por tanto, no podían ser contemplados por separado. La transformación propia no debería ser vista como un asunto personal, como hasta entonces, sino como aportación a un cambio radical de la sociedad.
3. Un tipo se fuma un porro en una foto del Spiegel. El juicio de los que juzgan.
Los medios de comunicación convirtieron la experiencia de la K1 en una central de espantaciudadanos. Los prejuicios contra generaciones de pisos compartidos estuvieron marcados por esta imagen deformada, a pesar de que el verdadero día a día de la K1 en realidad había sido bastante pequeñoburgués. Las fotos de Uschi Obermaier fumando un porro se vendieron a las revistas de información Stern y Spiegel. Un trabajo pactado. La campaña de difamación por parte de los periódicos del magnate Springer consiguió convertir a los K1 en peligrosos enemigos del Estado. Su criminalización mediática alejó a mucha gente de su entorno. Pero los miembros de la K1 que se sentaban en el banquillo entendieron las vistas en la audiencia como una amable oferta por parte del Estado. A su disposición tenían un escenario para nuevos happenings. Desvelaron al procedimiento judicial como ritual del poder.
En marzo de 1968, un reportero old fashioned del Spiegel se lamentaba en un artículo del aspecto de Teufel. Según el articulista la elegancia de Teufel suponía "la deshonra total de la manera de vestir occidental". De este proceso procede la legendaria frase que Teufel dijo acerca de la orden de levantarse ante el tribunal: "Bueno, si eso ayuda a encontrar la verdad". Cuando se le pidió a Teufel someterse a un dictamen psiquiátrico, él manifestó no tener ningún inconveniente en hacerlo, siempre y cuando el juez y el fiscal se sometiesen también a tal reconocimiento.
4. Las mujeres (die frauen)
Gretchen Dutschke-Klotz afirmó tajantemente: los hombres de la K1 "parecían tener principalmente un objetivo, el de convertir a las mujeres en sus objetos sexuales comunes". Frases como "A mí qué me importa la guerra de Vietnam; yo tengo que solucionar mis dificultades para llegar al orgasmo", apoyaban el razonamiento. La práctica social cotidiana de la K1 estaba marcada por influencias sexistas-patriarcales. No obstante, fue paradójicamente esta insistencia en el factor subjetivo la que contribuyó luego a preparar el terreno para el cuestionamiento de este patriarcalismo.
5. "A mí qué me importa la guerra de Vietnam; yo tengo que solucionar mis dificultades para llegar al orgasmo"
La Comuna 1 fue el símbolo de una fase del movimiento antiautoritario en cuyo centro se encontraban los procesos de aprendizaje permanente, pero también los esfuerzos por cambiarse a sí mismo. Es posible que sus formas ritualizadas de acción hayan entrado en la "pendiente irresistible de los procesos de valorización que se autoalimentan" y que Teufel, Langhans y compañía se hayan realmente convertido en "provocadores mentalmente entrenados de la sociedad mediática capitalista" y en "sus suministradores dependientes". A pesar de todo, favorecieron el desarrollo de la acción espontánea, la iniciativa colectiva y la autoorganización de cara la emancipación del aquello que se llamaba "sujeto histórico". La comuna se oponía al poder del Estado con creatividad; a las armas, con la movilidad; a la brutalidad, con la pasión; a las porras, con el lenguaje.
La K 1 marcó la imagen social del 68. Las diferencias ideológicas cada vez más acusadas acabaron en 1967 con la exclusión de la K 1 de la SDS . Se les acusó de "falsa espontaneidad", de "sobrevaloración" y de "huida de la realidad". A despecho de todas las diferencias, la K1 continuó con sus acciones, en parte apoyadas por miembros de la SDS. Según dicen, el proyecto K1 fracasó finalmente por sus contradicciones internas.
6. K2 und Zentralrat der umherschweifenden Haschrebellen.
La Kommune 2 (K2), una escisión de la K1, fue fundada por Jan Carl Raspe, el hombre de la Baader-Meinhof, y conocida también como comuna política, Heike Brandt y otras como respuesta al narcisismo, al culto de los ídolos y a la instrumentalización de algunos compañeros proletarios por parte de miembros de la K1. La K2 intentaba llevar a la práctica la reivindicación volterética de Rudi Dutschke de "revolucionar a los revolucionarios" como "condición previa a la de revolucionar a las masas", una árida exigencia que la K1 no pudo o no quiso cumplir.

Hablando de los problemas cotidianos, la Comuna 2 tenía que luchar con el problema de los trabajos de casa ( "En casa reinaba de manera periódica un caos improductivo. Todo estaba sucio. Por ejemplo, uno no tenía ganas de bañarse porque el baño apestaba cuando había diseminadas por allí miles de toallas sucias") . No obstante la educación de los pequeños provos alemanes no era descuidada. Al parecer, a los miembros de la comuna les gustaban (xxx), sobre todo, según parece, a Raspe. Habría que entrevistar a esos niños y niñas nacidos en la comuna para enterarnos cómo la vivieron y sobrevivieron. Quizá vivieron allí poco tiempo para que dejara en ellos influencias duraderas. Con las finanzas de la economía doméstica común tampoco había dificultades; los miembros eran poco exigentes en cuanto a bienes y placeres materiales.

"El proceso revolucionador del individuo burgués" fue el título de su manual de vida cotidiana. Afirman los críticos de la comuna que estos jóvenes "nacidos en el seno de la burguesía" querían hacerse revolucionarios auténticos por la vía de la comuna. El hecho de no conseguirlo es la verdadera causa del tan evocado fracaso, de la frustración. "El privilegio de pasar dos años sin tener que trabajar" pudiendo dedicarse exclusivamente al "proceso revolucionador del individuo burgués" no produjo ningún éxito. Ellos lo saben y les remuerde la conciencia."Nos hemos divertido poniendo orden a nuestra vida (particular)", se afirma con amargura en una ocasión. ¿Cuál fue el "efecto de esta fase que duró varios meses"? Sólo un "completo entumecimiento, apatía que ha producido horribles frustraciones por todas partes".

Había que buscar una causa de este fracaso, y la encontraron: para llevar a cabo el proceso revolucionador los intelectuales necesitan del proletariado, pero el proletariado no colaboró. Para la fase siguiente se preveía la creación de grupos "que se pondrían en contacto con la clase obrera". Sabemos que de esto no salió nada. Apatía fue su consecuencia... o desesperación. A Raspe le llevó a Baader y a Stammheim. (Klaus Menherte dixit en "La rebelión de la juventud"). Pues eso.

Mucho antes de que el ciudadano berlinés observara detenidamente aquella humareda que según había reconsiderado varias veces no era contaminación y el olor era ciertamente característico, mucho antes de eso, se encontró que su mano agarraba una octavilla. En ella rezaba algo ininteligible para aquel señor berlinés. "Luchamos por poder decidir libremente sobre nuestros cuerpos y formas de vida. Uníos a esta lucha. Formad cuadros militantes en los pueblos y las metrópolis. Cagaos en esta sociedad de seniles precoces y de tabúes. Convertíos en salvajes y haced cosas guapas".

Se trataba de el mismísimo "Consejo Central de los rebeldes nómadas del hachís" ("Zentralrat der umherschweifenden Haschrebellen"). Este seudónimo se concibió como parodia de los grupos políticos de estudiantes. Los rebeldes del hachis se pronunciaron en favor de una política militante y de la infracción masiva de la existente ley de estupefacientes. Organizaron en el Tiergarten, un céntrico parque berlínés, varias smoke-ins (fumadas colectivas), ayudaron a buscar abogados defensores de fumetas y reivindicaron la legalización de las drogas.
De este entorno provenía también una parte del grupo Bewegung 2. Juni (Movimiento 2 de junio) que, a diferencia de la RAF, mantuvo reminiscencias de las formas antiautoritarias de acción, incluso en el secuestro del político de la CDU, Peter Lorenz, o en atracos a bancos. En 1975 repartieron dulces de chocolate, llamados "besitos de chocolate", entre los asustados clientes de dos bancos.

Aunque buena parte de las ideas políticas de todos estos grupos del movimiento antiautoritario podrían considerarse fracasadas, "en un sentido subversivo, de cambio de las formas de vida social, consiguieron un éxito que nunca habían esperado y que perdura hasta hoy".

2008/08/08

Consecuencias francesas de la represión en Alemania y 3


Pero es otro acontecimiento el que va a provocar, un gran día, el surgimiento del movimiento autónomo. El 5 de septiembre, el presidente de la patronal alemana, Hans Martin Schleyer, es secuestrado por la Fracción del Ejército Rojo. La RAF exige un intercambio con sus militantes encarcelados. El 13 de octubre, un comando palestino secuestra un avión de Lufthansa con todos los pasajeros como apoyo a las reivindicaciones de la RAF. En la noche del 17 al 18 de octubre, las autoridades alemanas ponen fin al secuestro, y anuncian a la mañana siguiente el “suicidio” de tres militantes de la RAF (Andreas Baader, Gudrun Ensslin y Jan-CarlRaspe) en la prisión de Stammheim. Para los militantes de extrema izquierda, estos tres prisioneros han sido asesinados. La edición del martes 18 del rotativo Libération ha sido entonces impresa demasiado pronto como para tener en cuenta los hechos de esa noche. En este número, el periódico oficializa su ruptura con el movimiento revolucionario al condenar la acción de la RAF. En portada aparece: « RAF-RFA: la guerra de dos monstruos». Al siguiente día, la RAF anuncia entonces la muerte de Hans Martin Schleyer. El miércoles 19 de octubre, se organiza en París una reunión de autónomos en la que se juntan 70 personas. El jueves 20, nuevamente se reúnen y esta vez son 100. La muerte de los militantes de la RAF es un choc para muchos. Se trata pues de organizar de inmediato una movilización ese mismo viernes por la tarde. La policía impide la reunión: 300 personas son arrestadas. El sábado, 200 autónomos se dan cita en la Universidad de Vincennes. Los autónomos consideran una traición la condena realizada por Libération. Este periódico surgido del movimiento maoísta venía siendo percibido hasta ese momento por muchos militantes de extrema izquierda como el periódico oficial del movimiento revolucionario: muchos militantes, incluso los futuros autónomos, habían participado en su aparición en 1973 por medio de suscripciones. La mayoría de los grupos de extrema izquierda tenían entonces por costumbre publicar sus comunicados en el diario, que se pretendía autogestionado y escrito en parte por sus lectores. Pero desde 1973, los periodistas de Libération venían evolucionando, abandonando progresivamente sus referencias revolucionarias terminando por formar un periódico de corte clásico. En 1977, muchos militantes de extrema izquierda rechazan esta evolución del periódico, al que consideran aún como suyo. Por todas estas razones, los autónomos ocupan los locales de Libération el domingo 23 de octubre y exigen poder publicar una página, manera ésta de poder contestar la negativa del periódico a publicar convocatorias de movilización a lo largo de la semana. Los periodistas rechazan las reivindicaciones de los autónomos, la ocupación se prolonga a lo largo de toda la jornada, impidiendo así la salida del diario la mañana siguiente. La movilización adquiere continuidad con motivo de la extradición de Klaus Croissant, abogado de la RAF refugiado en Francia. Los autónomos se hacen notar con acciones émeutières en las manifestaciones: rotura de vitrinas y enfrentamientos en particular con la policía. A continuación, estas acciones violentas de los autónomos serán sistemáticas en todas las manifestaciones. Estas movilizaciones van dando amplitud al movimiento autónomo: es así como el sábado 29 de octubre la Asamblea parisina de Grupos Autónomos (APGA) convoca a 500 personas en la Universidad de Jussieu. A partir de este momento y hasta el mes de abril, en Jussieu se organizan semanalmente asambleas generales autónomas que reúnen entre 200 y 300 personas.
Klaus Croissant es finalmente extraditado el 16 de noviembre. Se organiza una última manifestación el viernes 18 congregando entre 10.000 y 30.000 personas. Los autónomos intervienen con cócteles molotov: quince policías son heridos y numerosos bancos incendiados. Al mismo tiempo muchos autónomos habían ocupado en el 14e arrondissement. La mayoría de estas ocupaciones son desalojadas el 24 de noviembre, lo que provoca nuevos enfrentamientos émeutiers contra la policía.

Documento de la memoria de tesis de Sebastien Schifres para la universidad de Paris X Nanterre y titulada: el Movimiento autónomo en Francia de 1976 a 1984. http://sebastien.schifres.free.fr/

2008/08/05

"Los de la Baader-Meinhof fueron asesinados en la cárcel"


Entrevista a Klaus Croissant, de Soledad Gallego Diaz para El Pais 30-12-1980.

El abogado alemán, proscrito y condenado, se encuentra actualmente en Madrid.
Cuenta Aníbal Ponce, en su ensayo sobre Proudhon, que sus padres, honestos comerciantes, le dieron una paliza de muerte el día que el niño, con diez años, convenció a los clientes para que compraran en un comercio cercano, más barato y de mejor calidad. La anécdota serviría para Klaus Croissant, un conocido abogado de la República Federal de Alemania, con aspecto de vendedor de productos de limpieza, que un día decidió asumir la defensa de varios miembros de la llamada «banda Baader-Meinhof» y terminó él mismo en la cárcel, cumpliendo condena de dos años y medio, inhabilitado para ejercer su profesión y proscrito en los medios oficiales de su país. El abogado, que pasa unos días en Madrid, cenó el viernes con un grupo de colegas españoles.
Croissant, sin un duro, vestido como de prestado, pacífico y con mirada inocente, pero testarudo y tenaz como un mastín, continúa impertérrito proclamando a los cuatro vientos su más íntima convicción: «Estoy absolutamente seguro de que todos ellos, Andreas Baader, Ulrike Meinhof, Jan-Karl Raspe y Gudrun Ensslin, fueron asesinados fríamente en la cárcel».

Pregunta. Pero ¿por qué? ¿Qué necesidad tenían de asesinarlos? ¿Eran acaso tan peligrosos para la sociedad de la RFA? Resulta difícil de comprender. Estaban ya detenidos, la población no les apoyaba...
Respuesta. Hay que saber el efecto de su muerte para comprender la motivación. La estrategia antiterrorista en mi país consiste en extirparla en sus raíces, destruirles, aniquilarles. En la calle es una guerra y en la cárcel una destrucción sofisticada. Querían destruirles, temían que existieran tentativas de liberarles. Aprovecharon todo el asunto de Mogadiscio (el secuestro de un avión y la espectacular intervención de la brigada antiterrorista) para aniquilarles.
P. ¿Cree usted que la existencia de la banda Baader-Meinhof tuvo algún impacto en la sociedad alemana? Visto desde fuera parece que no establecieron ninguna relación con la población de su país.
R. Creo que tuvo más consecuencias de las que se creen. Al margen de estar de acuerdo o no con sus procedimientos, mucha gente se planteó por qué un grupo de personas de izquierda, inteligentes, se lanzó a la lucha armada, en su intento por cambiar algo de fondo. Sí, mucha, gente se planteó si es posible cambiar algo, en la RFA por los medios legales.
P. Usted está convencido de que fueron asesinados; hace poco se reabrió el "dossier Baader-Meinhof". ¿Cree que algún día se establecerá la verdad de lo sucedido en la cárcel de máxima seguridad de Stammheim sin ningún género de duda o sospecha?
R. Honestamente, no. Los familiares de Baader y de Ensslin han perdido un proceso contra el Estado, pero yo, soy muy escéptico sobre las posibilidades de que se haga la luz. La opinión pública está terriblemente intoxicada. La represión psicológica e ideológica, a nivel científico, es tan fuerte que no creo que existan muchas posibilidades.
P. Usted fue detenido en Francia, en septiembre de 1977, y juzgado en la RFA dos meses después, con el cargo de «apoyo a una asociación criminal». Recuerdo que sus primeras declaraciones antes de salir de París, camino de su país, fueron decir solemnemente: «Yo no Pienso suicidarme». ¿Tuvo al guna vez miedo por su integridad física?
R. Sí, en algún momento pensé que todo era posible. Nada más llegar a la RFA descubrí en mi celda una cuchilla de afeitar. ¿Qué hacía allí? Yo también estuve considerado como «terrorista» y recibí el mismo trato que mis Clientes, aunque nunca estuve en la séptima planta de la cárcel de Stammheim, donde ellos murieron. Usted sabe que las cárceles de máxima seguridad como ésa son consideradas ya por Amnistía Internacional como «tortura blanca». No existen malos tratos físicos, pero psíquicamente alcanzan niveles de sofisticación insospechados. Las autoridades de mi país reconocen paladinamente que «son sólo para terroristas», lo que supone, en el fondo, una confesión de que con ellos todo está permitido y que reconocen su objetivo de exterminarlos.
P. ¿Qué sentido puede tener un grupo como el formado por Andreas Baader y Ulrike Meinhof en la RFA?
R. Para explicar su existencia habría que comprender el papel que desempeña en la RFA la socialdemocracia y la responsabilidad que le corresponde en todo esto. La socialdemocracia alemana garantiza la existencia de la sociedad capitalista y camufla sus contradicciones. El mismo problema se plantea, creo, en Italia con el partido comunista. La socialdemocracia de la RFA tiene un papel importante en el mundo y a través de ella se integra y coordina la represión en toda Europa. Es un Estado fuerte, capaz de hundir la revolución portuguesa o cualquier otra que pueda surgir en Europa.

Klaus Croissant se despide para cenar con un grupo de abogados españoles, entre los que se encuentra Cristina Alberdi, miembro del colectivo de abogados que asumió su defensa en Francia para impedir, infructuosamente, su extradición. Mañana viajará a Cuba y luego regresará a Stuttgart, donde reside desde que en diciembre de 1979 salió de la cárcel. «Pero sigo en paro. Estoy inhabilitado por cuatro años como abogado. En 1983 podre pedir el reingreso, pero estoy seguro de que el Ministerio de Justicia lo rechazará. Al menos mientras que no me calle. Y no pienso hacerlo».

2008/08/03

Klaus Croissant no ha cedido


A la memoria de Jean-Jacques de Felice, cuyo corazón ha dejado de latir en la noche del 26 al 27 de julio de 2008, abogado y autor de este bonito texto, recuerdo de un combate extremamente duro y que aún hoy nos deja huella. Leer para entender uno mismo lo que puede ser la fuerza de una defensa…

Klaus Croissant no ha cedido.
Incluso sus amigos le han criticado, inlcuso sus allegados han podido pensar que su concepción de la defensa política era “exagerada” – que su gestión de abogado no mantenía la “distancia tradicional” entre acusado y defensor, distancia que el estado moderno traduce por obligación de condena y anatema: debo decir – al comenzar mi alegato – que “¡no apruebo los métodos de mi cliente! …”, cláusula de estilo tal vez necesaria en las defensas del futuro…
Klaus Croissant no ha cedido.
Leamos estos textos de combate. De combate por la defensa de los que confiaban en él – de combate por su defensa, pues la implacable represión dirigida por “el Estado de la vigilancia total” – como Croissant llama al estado alemán – no tolera nada y menos que nada la palabra acusadora, la palabra libre…
Klaus Croissant no ha cedido.
No se ha convertido en el “terrorista” que se pretendía que fuese. Nadie – y sobre todo nadie en Francia en el momento de su petición de asilo político, en julio de 1977 – creyó en esta acusación absurda: él estaba libre en París, la polícía sabía donde encontrarle y le hubiera detenido de considerarle “peligroso”. Pero, en agosto y septiembre, las presiones aumentaron y la acusaciones de Klaus Croissant, emitidas por la televisión francesa, tenían aire de desafío: convenía que no hablara…
Klaus Croissant no ha cedido.
Yo soy de los que dicen a quienes le confían su defensa: toda mi palabra o mi eficiencia para defenderos lo mejor posible, pero no coartéis mi libertad de palabra. No pronunciaré un doble discurso: lo que yo diga a la audiencia será mi verdad, intentaré hacer de modo que vosotros expliquéis la vuestra. Puede ocurrir, debe ocurrir que ambas discrepen.
A menudo he discutido con Klaus Croissant de estos problemas. Él siempre me dijo: “muchos de nuestros jueces son antiguos nazis, la represión se vuelve científica. Contempla la muerte de Holger Meins, de Ulrike Meinhof, de Gudrun Ensslin, de Raspe, de Baader… Si el abogado no defiende con todas sus fuerzas a los clientes que siente, ve y sabe amenazados de muerte, no es “digno de serlo”.
Klaus Croissant no ha cedido.
Habría podido defenderse de otro modo, adoptando una parte del lenguaje de sus jefes, dando impresión de arrepentimiento o de acomodación a las realidades que había querido ignorar; prefirió pronunciar un discurso duro y sin concesiones, con riesgo de inquietar a sus amigos, como para hacerles entender con humor que sus consejos no le harían cambiar de rumbo.
Klaus Croissant no ha cedido.
Que no se espere de mi una crítica respecto a este hombre detenido, entregado, después de extraordinarias controversias jurídicas, de debates inolvidables y muy enrarezidos sobre el carácter político de tal o cual acto. Fuente de extradición u obstáculo a la extradición, azar aparente u oculto: a los MacNair no se les castiga con la extradición, a Croissant sí, a Abou Daoud no, a Winter sí, a Mac Cann no… Bonita diversidad de apreciación. No criticaré a Klaus Croissant prisionero en La Santé, entregado el 1º de noviembre de 1977, precipitadamente…
Klaus Croissant no ha cedido.
Temimos entonces por su vida, una vida que podía concluir –y era posible de haberse tratado de otro hombre- con el suicidio como demostración “terrorista”, con el suicidio como medio último –y refinado- de oposición mórbida: la hoja de afeitar de su primera mesita de noche en Stammheim no fue únicamente simbólica. Con el tiempo hicieron cuanto pudieron por destruirlo –y de manera sutil en la lentitud de un proceso interminable- ante aquellos mismos que se habían indignado por su extradición y que tal vez se cansaban de defenderle ya que podían olvidarle…
Klaus Croissant no ha cedido.
Sus textos, leídos por un lector en un contexto diferente al de Stuttgart, pueden sorprender. Deben situarse en aquel contexto, en aquella justicia implacable de Stammheim, metalizada, electrónica, deslumbrante –con la paradoja engañosa para el ciudadano sensible de una condena “moderada”, según comentarios casi unánimes, una condena de dos años y medio de prisión, cuando seguramente, se merecía más…
Klaus Croissant no ha cedido.
Ojalá este hombre pueda estar libre cuanto antes y contarnos cómo y por qué no ha cedido.

Introducción de Jean-Jacques de Felice, para la editorial Maspéro, en cahiers libres 353, 1979 y publicado en castellano como introducción a Proceso en la República Federal alemana, Klaus Croissant, Anagrama 1979.

2008/02/25

Declaración de Jan Carl Raspe en el proceso de Stuttgart- Stammheim, y cartas de Baader y Ensslin a sus abogados antes de ser suicidados


11 de mayo de 1976

No hablaré mucho.
Pensamos que Ulrike ha sido ejecutada.
No sabemos cómo, pero sabemos por quién y podemos mostrar como esto mismo venía siendo sabiamente calculado.
Recordaré las declaraciones de Herold: “las acciones contra la RAF deben siempre ser llevadas de manera a tratar de evitar cualquier postura simpatizante”. Y los de Buback: “la seguridad del Estado existe porque hay gente comprometida con ella. Gente como Herold y yo mismo encontramos siempre una manera”.
Ha sido una ejecución fríamente concebida, como la de Holger, como la de Siegfried Hausner. Si Ulrike hubiese decidido terminar, porque en esto veía la última posibilidad de afirmarse, de afirmar su identidad revolucionaria contra la lenta destrucción de la voluntad en la agonía del aislamiento –nos lo habría dicho- por lo menos a Andreas, teniendo en cuenta su relación.
Creo que la ejecución de Ulrike ahora –en este momento- está motivada por el punto álgido, el primer superamiento político que conoce el enfrentamiento internacional entre la guerrilla y el Estado imperialista de la República federal alemana. Las informativos ya hablan de ello, no diré nada hoy.
Este asesinato se sitúa en una línea estratégica, después de todas las tentativas del Estado desde hace seis años para llegar al punto, para exterminar físicamente y moralmente a la RAF.
Y tienen por objeto todos los grupos guerrilleros alemanes, para los que Ulrike desempeña un papel ideológico esencial.
Querría ahora decir que desde que conozco la relación entre Ulrike y Andreas –y la conozco desde hace siete años-, esta era de intensidad y ternura, de sensibilidad y rigor.
Y creo que es precisamente el carácter de esta relación el que ha permitido a Ulrike soportar los ocho meses en la sección de aislamiento.
Ha sido una relación como la que se puede desarrollar entre hermanos y hermanas, orientada por un idéntico propósito y el rol que ha tenido esta política.
Y era libre –porque la libertad no es posible más que en el combate por la liberación. No ha habido durante este tiempo ninguna ruptura en su relación. No hubiese sido posible porque se determinaba sobre la política de la RAF. Y de haber habido contradicciones muy profundas en el grupo, se definían en una praxis concreta.
En el transcurso del trabajo teórico, el único que se puede en prisión, no pueden encontrar ninguna base, debido a la situación idéntica de lucha, y teniendo en cuenta la historia del grupo. Las discusiones, las cartas y manuscritos de Ulrike hasta este viernes noche aportan la prueba que ha sido exactamente así. Expresan claramente el verdadero carácter de esta relación. Pretender ahora que hubiese habido “tensiones”, un “enfriamiento” entre Ulrike y Andreas, entre Ulrike y nosotros, es una calumnia simple y siniestra que poder utilizar a continuación en la guerra psicológica con el fin de ejecutar a Ulrike: es propio de Buback, en su más completa asquerosidad.
Todas estas tentativas hasta hoy no han llevado más que a una cosa: a una visión cada vez más clara de las fuerzas reaccionarias en Alemania federal, de su fascismo.
J-C Raspe
El 7 de octubre de 1977, Andreas Baader envió a su abogado la siguiente carta:
“Como resultado de las medidas de las últimas 6 semanas, y de algunos comentarios de los guardias, uno puede sacar la conclusión de que la Administración de la Seguridad del Estado - como un guardia que está ahora premanentemente en la séptima planta ha dicho - espera provocar uno o más suicidios aquí, o, en cualquier caso, crear su apariencia. En relación con esto, hago hincapié en lo siguiente: Ninguno de nosotros – y esto está claro a partir de las pocas palabras que hemos podido intercambiar en las últimas semanas, y a partir de años de discusión – tiene la intención de suicidarse. Si somos – como dice otro guardia – “encontrados muertos”, es que hemos sido asesinados, siguiendo el procedimiento habitual y manteniendo la tradición de las medidas políticas y legales aquí”.
Gudrun Ensslin también escribió a su abogado afirmando:
“Temo ser suicidada de las misma forma que Ulrike. Si no hay más cartas mías y me encuentran muerta, en ese caso se tratará de un asesinato”.

Extraido de http://www.germanguerilla.com/red-army-faction/1977excerpts/4.html, artículo en el que se encuentran recopiladas otras evidencias materiales de los asesinatos de Andreas Baader, Gudrun ensslin y Jean-Carl Raspe por parte del Estado Aleman.

2008/02/20

Contestación al "suicidio" de Ulrike


Declaración de la comisión internacional de investigación sobre la muerte de Ulrike Meinhof en rueda de prensa:
(…) Los resultados de la investigación sugieren que Ulrike Meinhof estaba ya muerta cuando fue colgada y existen inquietantes indicios de la intervención de un tercero en relación con esta muerte”.
La comisión sólo puede expresar incertidumbre ante las circunstancias de la muerte de Ulrike Meinhof. Sin embargo, el hecho que, a parte del personal de la prisión, los servicios secretos tuviesen acceso a las celdas por un pasadizo separado y secreto posibilita toda sospecha”.

Además, la investigación no hace sino constatar el hecho de que las autoridades iniciaran la autopsia del cuerpo en condiciones de absoluto secretismo, antes incluso del plazo establecido en 24 horas previsto por la legislación alemana y sin autorizar la presencia de un médico de confianza, según declaraciones de la hermana de Ulrike.

Del 9 de mayo al 26 de mayo de 1976, y en relación con esta muerte, se contabilizaron 11 atentados o incendios provocados en la RFA, así como 20 en el extranjero, igual que 33 manifestaciones y mítines; 4.000 personas asistieron al entierro.

Durante la audiencia del 11 de mayo de 1976, Jan Carl Raspe declaró:
sabemos que Ulrike no ha muerto como consecuencia de su aislamiento. Ha sido asesinada, no sabemos cómo pero si sabemos por quién. Existe un responsable: Buback”.

No le es permitido inscribir a su hermana el siguiente epitafio en su tumba: "la libertad no es posible más que en el combate por la liberación".

Antes ya, el 1º de febrero de 1973, el psicólogo de la prisión de Colonia, el profesor Jarmer, comentaba así las condiciones de detención de Ulrike Meinhof: "la carga psíquica impuesta a la prisionera sobrepasa con mucho la medida que se entiende como normalmente inevitable en el caso de una detención en riguroso aislamiento. Si la detención en riguroso aislamiento, como lo muestran las experiencias, no es soportable por los detenidos más que por un tiempo limitado, esto vale aún más para la detenida Meinhof, ya que está impedida de toda percepción del entorno".

Las primeras exepriencias concernientes a la privación sensorial han sido realizadas en el transcurso de los años ciencuenta y sesenta en los Estados Unidos, en el marco de programas de la CIA llamados "Blue bird", "MK Ultra" y "Mik Delta" y hechos públicos en 1977 bajo la administración Carter. En la Alemania Federal, las experimentaciones sobre privación sensorial empezaron en 1971, año de los primeros arrestos de militantes de la RAF en la clínica psiquiátrica y neurológica de Hamburgo- Eppendorf, bajo la dirección del psiquiatra checoeslovaco Jan Gross, quien hizo en los años sesenta experimentacos parecidos en Praga con Svab.
Este programa de investigación se llamaba "Aspectos psicosomáticos, psicodiagnósticos y terapeuticos de la agresividad", fundado sobre la observación del comportamiento humano en situación de privación sensorial, está incluido en el Sector Especial de investigaciones 115, Sonderforschungsbereich 115, financiado por la Asociación Alemana de Investigación (DFG) de la universidad de Hamburgo. Estas experiencias, que empezaron sobre estudiantes que se ofrecian voluntarios, continuaron con jóvenes soldados del Bundeswehr.
Veintidós años después del entierro en Berlín de Ulrike Meinhof hemos sabido como su cerebro ha sido conservado en formol todos esos años. Se encontraba en el instituto de psiquiatría, de psicoterapia y de medicina somática de Magdebourg, donde los neurólogos han intentado demostrar la relación entre daños cerebrales y comportamiento irresponsable.

Además, el 16 de diciembre de 1974, el presidente G. Heinemann escribe a Ulrike Meinhof rogándole acabar con la huelga de hambre que mantiene desde el 13 de setiembre. Ella responde que "no acabará la huelga mientras las reivindicaciones no sean satisfechas: reagrupamiento de los prisioneros de la guerrilla o integración en condiciones normales de detención". El 5 de febrero de 1975, los prisioneros de la RAF, todos ellos sometidos a alimentación forzada, ponen fin al movimiento. Esto último, tras una carta de la RAF con fecha de 2 de febrero manifestando que los posibles objetivos han sido alcanzados pero sobretodo está la muerte de Holger Meins como consecuencia de 145 días de huelga y cuando aún con alimentación forzada sólo recibía 400 calorías en vez de las 1200 necesarias para sobrevivir. Su familia lo denunció y en Berlin 10.000 personas marcharon en manifestación.

También se puede contar como tras tres años de instrucción los acusados se encuentran privados, una semana antes del inicio del proceso, de los tres abogados mejor preparados y los más al día en el proceso. Todo ello mediante una ley del 1 de enero de 1975 que sirve de base legal a esta exclusión. Esta ley conocida como "lex Baader- Meinhof" ha permitido excluir a los abogados más importantes del proceso de Stammheim. El 23 de enero de ese mismo año los abogados Klaus Croissant y Christian Strobele son arrestados y acusados de "complicidad de asociación con malhechores" permitiendo, "la continuación de las actividades de una asociación criminal, acto de apoyo castigado según un párrafo del artículo 129 del código penal"; o lo que es lo mismo según la ley de excepción.

Y, por último, en el mes de marzo de 1977, un nuevo escándalo salpica la imagen de la justicia en la RFA. En el transcurso de una conferencia de prensa, el ministro de justicia y el ministro de interior de Bade-Wutemberg, Vogel y Maihofer reconocen que las conversaciones confidenciales entre los abogados y sus clientes, en la prisión de Stammheim, han sido intervenidas: se habían instalado micros en las celdas de los prisioneros y en los locutorios de los abogados por agentes del Bundesnachrichtendienst (BND) antes incluso del inicio del proceso.

P.S. El 7 de abril de 1977, es ejecutado el procurador federal Siegfried Buback. El comunicado, firmado por el comando Ulrike Meinhof de la RAF, hace a Buback responsable de la muerte de Holger Meins, Siegfried Hausner y Ulrike Meinhof.

2008/02/18

"Meinhof fué una especie de Beatnik prematura"


Entrevista a Jutta Ditfureth, la biógrafa de Ulrike Meinhof
por Cathrin Schütz


Ulrike Meinhof: rebelde en la era Adenauer, miembro del ilegal PCA, activista contra las leyes de emergencia y la guerra de Vietnam, cofundadora de la RAF (Fracción del Ejército Rojo, N. del T.). Entrevista con la biógrafa Jutta Ditfurth.
Jutta Ditfureth fue cofundadora del Partido de los Verdes y de 1984 a 1988 su presidenta federal. En 1991 abandonó, como otros muchos izquierdistas, los verdes. Esta publicista es hoy miembro de la agrupación “Izquierda Ecológica”. En 2001 entró como concejala de la “ÖkolinX-Antirassistische Liste” (Lista Antirracista-Ecoizquierda). El mes pasado apareció en la editorial Ullstein su libro Ulrike Meinhof. La biografía.

Arno Luik, de Stern, se sorprende de que la biografía de “Ulrike Meinhof, una mujer tan muerta como su política, la haya ocupado seis años".
Si hubiera sabido antes que tenía que ser primero investigadora antes de poder ser autora, y si hubiera sospechado que iba a trabajar seis largos y duros años en esta biografía de Ulrike Meinhof y contraer un montón de deudas, no lo hubiera hecho. Entiendo, pues, que Arno Luik se sorprenda. A mediados de los años 90 constaté que, salvo los estudios biográficos de Peter Brückner y Mario Krebs, no existía ninguna biografía de la “enemiga estatal número 1” de los años 70. Intenté entonces hallar una autora, un autor. El intento fracasó. Finalmente me convencí yo misma.
Pero son los medios burgueses los que recientemente han vuelto a colocar en el centro el tema de la RAF con el lema de “30 Años del Otoño Alemán”.
Este debate antiesclarecedor se mantuvo durante todo el año. Empezó con una absurda discusión sobre el indulto y terminó con un exitoso y ahistórico telefilm, en dos partes, de Stefan Aust, difundida por el ARD (el primer canal público de TV, nota del traductor), en el que pudo aparecer como testigo el funcionario nazi Horst Mahler, mientras que al mismo tiempo se despidió, de manera correcta, de la NDR (Norddeutsche Rundfunk canal, radiodifusión del Norte de Alemania, N. del T.), a Eva Herman y el mismo canal ocultó un film interesante y crítico sobre el pasado nazi de la familia del consorcio Quandt relegándolo a última hora de la noche con el título engañoso de “Inge Meysels”.
Los miembros de la resistencia armada de la República Federal son analizados psicológicamente en la presentación de los medios burgueses, se intenta demostrar el “gen terrorista” y desacreditarlos personalmente. Entre ellos cuentan también las manifestaciones tan citadas sobre Ulrike Meinhof de su ex marido Klaus Rainer Rol y su madre adoptiva Renate Riemeck. Se borran así el contexto histórico de esta actuación y la evolución política que condujo a eso. ¿Cuáles son las etapas más importantes en la evolución política de Ulrike Meinhof?
Tendría que resumir grandes partes de mi libro.
Inténtelo, aunque sea muy breve.
Hubo sutiles revueltas culturales. La joven Meinhof no sólo fue la estudiante formal, cristiana, que tocaba el violín, sino una especie de beatnik prematura. Amó mujeres y hombres. Apenas se ajustaba al papel de las jóvenes de la era Adenauer. En la evolución política de Meinhof se cuentan unos 12 a 15 años de rebelión plena: campaña contra el rearme y movimiento contra las armas nucleares, pertenencia al PCA de 1958 a 1964, las disputas entre el SPD (partido socialdemócrata alemán, N. del T.) y SDS (Sozialistischer Deutscher Studentenbund, Federación de Estudiantes Socialistas Alemanes.N. del T.) ), muchas luchas políticas antes de la oposición extraparlamentaria de 1967/68. Los 22 años que van de 1945 a 1967 y las experiencias de varias generaciones de jóvenes que lucharon contra los viejos nazis, por una verdadera democratización de la sociedad, contra las guerras de Corea, Argelia, y luego contra las leyes de emergencia y la guerra de Vietnam, todas estos conflictos casi se han olvidado hoy. Se esfuman en la sombra de ciertos sesentayochos (por los acontecimientos de 1968, N. del T.), ahistóricos, aunque influyentes, cuando, por ejemplo, afirman que antes de 1967 los jóvenes no sintieron jamás las porras de la policía germano- occidental. Y una se pregunta quién mató realmente al joven comunista Philipp Müller en Essen en n1952, y quién persiguió, desposeyó, pegó y encarceló durante los años 50 a miles de jóvenes y viejos izquierdistas tan sólo por sus ideas.
Cuando Ulrike Meinhof, a principios de 1968, con sus 33 años, se muda finalmente con sus hijos a Berlín, no es que se marche en retirada. En Febrero, el gran congreso internacional de Vietnam refuerza la autoconciencia de la izquierda germano-occidental. Pero el 11 de abril cae víctima de un atentado el “amigo político favorito” de Ulrike Meinhof, según Rudi Dutschke. Por muy diversas razones, la APO (Ausserparlamentarische Oposition, Posición extraparlamentaria, N. del T.) se desintegra en numerosos componentes. El Pacto de Varsovia ataca en agosto la Primavera de Praga, un trauma para izquierdistas como Ulrike Meinhof. Por muchas razones que expongo en el libro, apoya un año después del Congreso de Vietnam y un año antes de la liberación de Andreas Baader, a principios de la primavera de 1969, el ataque a un barco de guerra que la dictadura portuguesa había encargado a los astilleros Blohm & Voss de Hamburgo.
Ulrike Meinhof pasa a la clandestinidad después de que el 14 de mayo de 1970 en la liberación de Andreas Baader se disparase inesperadamente a un empleado. Riemeck dice que Meinhof no pensó bien las consecuencias de la acción. ¿Es que de repente volvió a encontrarse en la ilegalidad?
Renate Riemeck ha mentido tanto a lo largo de toda su vida que también se descarta aquí como testigo. Hasta el final de sus días ocultó su pasado nazi y difundió la mentira de que ayudó a los judíos. También tendría que volver a investigar su biografía, siempre se la ha creído. No, no fue así. Hay una evolución larga, polifacética, y no una decisión de un día o tonterías semejantes. Lo cierto es que Ulrike Meinhof se había decidido ya por la clandestinidad y la lucha armada meses antes de la liberación de Baader en mayo de 1970.
El abogado de Meinhof, Heinrich Hannover, escribe en sus “Erinnerungen” (Recuerdos), que los abogados fueron tratados desde la primera hora como cómplices de sus mandantes “terroristas”. Lo que usted escribe sugiere también que fue imposible cualquier tipo de defensa.
¿A qué “hora” se refiere? En sus “Recuerdos”, Hannover se refiere al intento, en junio de 1972, de ver a Ulrike Meinhof, encarcelada por la Cancillería Federal. Eso lo consiguió cuatro días después. Hasta entonces se le aplicaron a su mandante toda clase de análisis, incluso violentos, pero sobre todo análisis corporales humillantes, conscientes, por un Estado que afirma ser un Estado de Derecho. A partir de este momento escaló también el trato del Estado con los abogados.
Precisamente desde que en los últimos meses volvieron a centellear en las pantallas imágenes de acusados perturbadores, insultantes, en el proceso de Stammheim considero importante observar que solamente estas escenas del proceso saldrían al público.
Estamos en 1975 y Ulrike Meinhof, Gudrun Ensslin, Andreas Baader y Jan Carl Raspe están acusados ante la Audiencia Territorial de Stuttgart-Stammheim. Tras cuatro años de encarcelamiento miserable, inhumano, se hallan en un estado físico y psíquico que hasta los peritos del tribunal, esto es, peritos rechazados por los presos y sus abogados, consideran tan deplorables que atestiguan su incapacidad para actuar. A pesar de todo no se reduce la duración de la vista. No se aceptan ni las pausas recomendadas ni la unión en grupos interactivos mayores, como recomiendan los médicos. Durante cierto tiempo Ulrike Meinhof tiene mucho miedo a derrumbarse ante el tribunal, a desmayarse ante sus enemigos. Entonces los procesados descubrieron que eran excluidos y, por eso, podían forzar pausas de recuperación cuando tras prolongadas e inútiles disputas verbales insultaban al juez presidente con epítetos como “cara de culo” o cosas semejantes. Esto es lo que salía sobre todo al exterior.
Hace poco, Stefan Aust vendía la vieja teoría de que el conflicto con otros presos de la RAF llevó a Ulrike Meinhof a suicidarse.
Claro que en estas condiciones de encarcelamiento también había discusiones duras, violentas, agresivas, entren los detenidos. Eso también ocurre en comunidades de vecinos, en el centro de trabajo o en las familias bajo condiciones mucho más favorables. De la disputa entre Gudrun Ensslin y Ulrike Meinhof dan fe las cartas de ambas, pero hacia tiempo que acabó, antes de que muriese Ulrike Meinhof.
Se insinúa también por entonces Meinhof también se distanció de la RAF.
Ulrike Meinhof fue hasta su muerte miembro convencido de la RAF. Poco antes de su muerte urdió una nueva campaña que debía demostrar la colaboración entre los EEUU y el Gobierno federal en la guerra de Vietnam. Si se hubiera querido salir lo hubiera podido hacer fácilmente. Había personas próximas a ella que hubieran reaccionado inmediatamente al menor indicio suyo. Lo que dijo una vez ante el tribunal y lo que devotamente se cita no fue ninguna insinuación con la que quisiera aclarar a la justicia ninguna contradicción en el comportamiento.
Desde que Ulrike Meinhof fue hallada muerta en su celda el 6 de mayo de 1976 en la JVA de Stuttgart-Stammheim se enfrentan la dos teoría del suicidio y del asesinato por encargo del Estado.
Hay muchas cosas curiosas. Expongo con toda precisión los resultados de mi investigación en mi libro. Las actas de la justicia eran más contradictorias de lo que sospechaba. No sé si fue suicidio o asesinato. Pero cuando una presa bajo la “custodia” del Estado y en condiciones de detención inhumanas comete suicidio es algo que me parece bastante terrible. Entre las cosas curiosas está lo siguiente: Se impidió que los médicos que gozaban de la confianza de la hermana o de los abogados de la muerta estuvieran en la decisiva primera autopsia. Hasta dos días después de su muerte no pudo ver el cadáver, ya bastante estropeado, el segundo perito, el catedrático Jansen, director del Instituto de Medicina Jurídica de la Diversidad de Hamburgo. Explicó que esta autopsia posterior tiene “posibilidades de conocimiento mucho más reducidas”. Como ya había pasado demasiado tiempo, no podían realizarse en absoluto determinados análisis. Los que efectuaron la primera autopsia dijeron que era “suicidio”, y Jansen no pudo ya constatarlo, sobre todo teniendo en cuenta que la fiscalía les prohibió proporcionarle información.
De su libro se deduce que usted ha conseguido hablar también con los de la RAF que han rechazado los actuales espectáculos de propaganda. ¿Cuál ha sido su actitud ante su proyecto de libro?
Hace decenios que se conoce mi posición de izquierdista no dogmática. Hubo, naturalmente, muchas discusiones, escépticas, reservadas, pero también creaciones amistosas. Evidentemente algunos han hablado conmigo, unos se mencionan en los agradecimientos, otros no.
Volviendo a Stern. ¿Está Ulrike Meinhof políticamente muerta?
Es evidente que no si considero las reacciones a mi libro, las conferencias repletas de asistentes, las reacciones sumamente diferentes de los medios, las impresionantes cartas que recibo. Pero lo que esto pueda significar políticamente es otra cuestión muy distinta.

Traducido por Vicente Romano para Rebelion y Tlaxcala para Jungewelt